Esta entrada no tiene nada que ver con biología, pero como estamos en el año de la política este es un tema que a todos nos incumbe y ya faltando pocos días para que los panameños salgamos a votar por el que nos va a gobernar durante los próximos cinco años quiero dejarles este relato (orgullosamente de mi cultura :)) acerca del el árbol de sal.
La historia es un poco larga,
trate de resumirla, pero vale la pena.
Baluwala (El árbol de sal)
Al inicio Abiayala era perfecta y
muy hermosa Oloabiagundiwala la
regaba apacible. Entonces Abiayala no había sentido aun el peso de quienes la
harían penar. Vinieron Biler y Bursob y
luego sus hijos (Representantes del mal). Más adelante bajo Ibeler y sus hermanos (Representantes del
bien). Cuando ellos llegaron Nabgwana
(La madre tierra) empezó a sufrir los azotes de las tempestades, se nublaban
las estepas y los collados; se desataban violentos huracanes, tornados blancos
azules, rojos y negros. Los recintos sagrados eran profanados. Ibeler lo veía y
le dolía; sufría la caída de los arboles buenos.


